ROLANDO CHUNGARA CANAVIRI

ROLANDO CHUNGARA CANAVIRI
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martes, 12 de diciembre de 2017

TAREA 2: LENKERSDORF, LA FILOSOFÍA DEL NOSOTROS

LENKESDORF: FILOSOFAR EN CLAVE TOJOBAL

Acercamiento a una lógica inclusiva del “Nosotros”

En la filosofía europea se ha desarrollado de manera extraordinaria, lo que podríamos llamar el individualismo, que considera el “Yo”  pensante como principio para reconocer a los demás, como es la filosofía cartesiana “el Nosotros no corresponde al Yo que se encierra en sí mismo, que se aísla de todo lo demás, para obtener una seguridad firme e indubitable de algo que exista y que, precisamente, es el YO pensante (Lenkesdorf, 2002: 17)
A diferencia del modo cartesiano, Lenkesdorf nos propone una lógica incluyente, no solamente desde el lenguaje, sino el “nosotros” como una realidad ontológica existente, “el Nosotros enfatiza una entidad grupal y no individual”  (Lenkesdorf, 2002: 16) y lo hace al ser empleado con una frecuencia sorprendente, en cada una de las actividades, por lo que el “Nosotros”  es una palabra clave. Por ejemplo Lenkesdorf refiere que “en el intercambio grupal de ideas, cada uno de los participantes habla del NOSOTROS y no del YO” (Lenkesdorf, 2002: 16).
En la lógica cartesiana primero está el “Yo”,  con su famoso pensamiento del “pienso luego existo”, es decir, primero se debe dudar, y la duda nos lleva al proceso del pensar, si dudamos es porque pensamos, si pensamos por tanto existimos, ese soy “yo”, una maquina pensante. En el dialogo el “yo pensante” es arrollador, es competitivo y excluyente porque primero esta lo que yo pienso y digo y luego los demás.
En cambio desde la perspectiva del “nosotros” en “…el diálogo grupal, cada uno de los participantes individuales no habla en nombre de sí mismo, sino en nombre del NOSOTROS” (Lenkesdorf, 2002: 67). Al parecer, la individualidad se sabe incorporada en el todo nosotros que, por consiguiente, no es la suma de tantas individualidades o partes, sino que representa una entidad cualitativamente distinta, un ser ontológico. Es una sola cosa, un todo, en el cual todos los constituyentes forman una unidad organísmica.
La concepción del nosotros una identidad cultural

Cada cultura desde su cosmovisión comprende la vida de una forma, de quienes es necesario aprender su vivencia, las culturas ancestrales según Lenkesdorf “pensamos y vivimos un todo orgánico y complejo en el cual todos somos hermanas y hermanos y así nos comportamos” (Lenkesdorf, 2002: 66). Tenemos mucho que aprender. A la vez tenemos que desaprender la importancia extraordinaria que asignen al YO. “No lo negamos, ni lo borramos pero el YO lo mismo que el TÜ sólo existen gracias a la existencia del NOSOTROS que les da oportunidades de desarrollarse” (Lenkesdorf, 2002: 67).

“El nosotros. Es un distintivo de nuestra cultura, de nuestra identidad, de nuestro modo de ser” (Lenkesdorf, 2002: 67). A diferencia de la cultura europea el yo individual es su identidad,  donde cada uno va por su lado. Todos los "compañeros" de clase se convierten en competidores. Los alumnos se individualizan y cada uno de ellos representa un “antinosotros”, que tiene tantos adversarios cuantos alumnos forman la clase. Por ejemplo, las calificaciones al final del año se fundan, en gran parte, en los exámenes dados durante el ciclo escolar. El alumno destacado por las mejores calificaciones se hace candidato posible para una beca u otro galardón. De todos modos, se lo considera el mejor alumno de su generación o clase. 60
En cambio, desde la perspectiva del “nosotros” la resolución de un problema se realiza juntos, es decir, que se proponían pasar el examen en grupo. (Lenkesdorf, 2002: 60). “NOSOTROS no entramos en competencia los unos con los otros. Los problemas en la vida real son tales que requieren la mejor solución y para ésta se recomienda la presencia de la comunidad reunida y no al individuo aislado” (Lenkesdorf, 2002: 62).
Método del NOSOTROS, Método, además, muestra que el “nosotros” no excluye al individuo ni lo desprecia, tampoco lo aniquila, sino que lo reta y espera de cada persona individual la aportación mejor reflexionada.
La justicia del nosotros
En el texto nos narra sobre dos comunarios que llegaron a robar, el castigo asume toda la comunidad, por tres razones: En primer lugar, la comunidad se identifica con los malhechores, porque son miembros de la comunidad, del nosotros comunitario. La identificación significa que los dos han causado un daño que atañe a toda la comunidad que, a su vez, se hace corresponsable de los actos de los suyos al pagar la multa que libera a los dos de la cárcel. La comunidad se reúne para averiguar cómo podrá demostrar la solidaridad con los delincuentes. Es este acto que manifiesta lo insólito de la reunión. El nosotros no expulsa a los delincuentes sino que, todo lo contrario, los busca. Nuevamente los quiere tener en medio de la comunidad. (Lenkesdorf, 2002: 68).68
En segundo lugar, la comunidad no los mete en la cárcel de nuevo. Desde la perspectiva del nosotros, el encarcelamiento no cambiaría nada. En la cárcel no pueden reintegrarse a la comunidad, tampoco pagar la deuda ni tampoco mantener a sus familiares. El nosotros, pues, no enfoca sólo a los delincuentes de una manera aislada, sino que los ve en el contexto social, tanto comunitario como familiar. (Lenkesdorf, 2002: 67).
En último lugar, está el acuerdo de la comunidad: abrirles a los delincuentes un camino de reincorporación al nosotros
comunitario (Lenkesdorf, 2002: 67).
En resumidas cuentas, la justicia del nosotros no es ni idealizada ni utópica, sino que representa relaciones sociales muy exigentes. Todos, y cada miembro de la comunidad, tienen que reconocerse como responsables de los demás miembros del conjunto social nosótrico. La gente individualizada de la sociedad dominante difícilmente aceptaría tal corresponsabilidad Es mucho más fácil deshacerse de los delincuentes al encerrarlos en las cárceles o matarlos de una vez, como nuevamente se está debatiendo

El saber, el conocer y el acordarse.
El aprender, pues, se efectúa al observarnos, escucharnos y seguirnos como modelos. Desempeñamos el papel de un sujeto ejemplar o de modelo, pero no de maestro.
Son tres sujetos de funciones diferentes los que se complementan al nivel horizontal en el acontecimiento del aprender/saber. Es el verbo el que vincula a los tres sujetos. Se trata, pues, de un verbo trivalente. No hay transitivi­dad de un sujeto hacia un objeto por medio del verbo. Todo lo contrario, los tres sujetos, como tales, se coordinan de modo multidireccional. No hay subordinación, ni objetos subordinados y controlados por un sujeto dominante en cuanto conocedor o sabedor. El saber se realiza en un proceso de enlace mutuo y, en caso necesario, continuo. Porque ninguno de los sujetos participantes agotará el saber/aprender de otro sujeto.
Por las razones señaladas la particularidad sintáctica tiene a la vez implicaciones pedagógicas y filosóficas. Las relaciones del saber/aprender entre el aprendiz, el modelo y el tojolabal7, se realizan sobre un plano horizontal entre iguales que se coordinan, y no subordinan a nadie. Así es que cada uno de los sujetos contribuye lo suyo, a fin de que el acontecimiento del saber/aprender se pueda realizar.
En lo pedagógico, la coordinación representa una educación liberadora de tipo Paulo Freire. Porque el maestro no es el que sabe, ni tampoco es el alumno el que no sabe, y que aprende al repetir el saber del maestro. Todo lo contrario, el educando aprende al ser generador de un saber propio, gracias a los elementos proporcionados por el “modelo”…
El que aprende y empieza a saber se ve transportado hacia un mundo de otras relaciones. Abandona la subordina­ción, por la coordinación.” (Lenkesdorf, 2002: 198-205).


Bibliografia
Lenkersdorf, Carlos (2002) Filosofar en clave tojolabal. México: Miguel Ángel Porrúa.

Ministerio de Educación (2014). Unidad de Formación No.1. “Modelo Educativo Sociocomunitario Pro­ductivo”. Cuadernos de Formación Continua. Equipo PROFOCOM. La Paz, Bolivia.

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