ROLANDO CHUNGARA CANAVIRI

ROLANDO CHUNGARA CANAVIRI
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jueves, 14 de diciembre de 2017

TAREA 6: EPISTEMOLOGIA

 LA EPISTEMOLOGÍA CRÍTICA DE HUGO ZEMELMAN: POLÍTICA Y METODOLOGÍA (O UNA METODOLOGÍA POLÍTICA)
Martin Retamozo, hace un análisis sobre el pensamiento de Hugo Zemelman, en una primera parte refiere el desarrollo de su vida de manera cronológica, resaltando el crecimiento y la madurez de sus pensamientos expresados en sus diversas obras, en las diferentes épocas. No deja de subrayar la conexión que tuvo con las actividades de área rural de los campesinos, tal experiencia le lleva  a interesarse por la investigación de las ciencias sociales (Retamozo, 2012: 36-42)
En este punteo de ideas, resaltamos el pensamiento de Hugo Zemelman desde la perspectiva  de Martin Retamozo, en el cual nuestro autor realizó desarrollos sugerentes: la cuestión de la realidad social; el sujeto y el conocimiento.
a) La cuestión de la realidad ¿una ontología crítica?
En tiende a la realidad en “Conocimiento y sujetos so-ciales” (1987b) define brevemente “realidad como una articulación de proce­sos heterogéneos” y postula tres supuestos: a) el supuesto del movimiento, b) el supuesto de la articulación (de temporalidades) y c) el supuesto de la direccionalidad (Retamozo, 2012: 43)
En relación al movimiento, afirma que la realidad social está en constante movimiento y las categorías que podríamos asar para tratar de controlar no son suficientes, solo podemos comprender desde un contexto histórico social “movimiento supone el desafío de intentar pensar la dinámica producida en la realidad social –constitutiva de ella– que jaquea los intentos del pensa­miento (en particular el científico) y abre los interrogantes por las categorías que usamos para comprender lo histórico-social” (Retamozo, 2012: 43)
Refiere también la praxis del sujeto, es decir, asume una “ontología pra­xiológica pone en cuestión las metodologías que suponen ontologías estáti­cas o legaliformes. A su vez, la dimensión constructiva de la praxis humana involucra una noción de presente como espacio de producción (y activación) de futuros en determinadas realidades socio-históricas” (Retamozo, 2012: 45) En su perspectiva, la capacidad de acción de los sujetos debe recupe­rarse en un presente potencial.
Otro asunto que llama la atención es el concepto de totalidad, que Zemelman lo extrajo de Marx, pero aplicado al contexto Latinoamericano se entiende el todo como algo complejo. “Lo interesante aquí es que la totalidad ingresa no como mera preocupación filosófica, sino ante la preocupación histórico-concreta de pensar procesos sobredeterminados como complejidad”  (Retamozo, 2012: 45).
En tal sentido afirma Retamozo “Podemos distinguir, por un lado, la totalidad como supuesto y, por otro, la función gnoseológica de la totalidad. La primera hace alusión al orden de lo histórico-concreto, mientras que la segunda exige una interven­ción ordenadora” (Retamozo, 2012: 45).
La totalidad tendrá entonces una función clave como concepción de realidad articulada de múltiples dimensiones y procesos, pero, y aquí la propuesta de Zemelman, fundamentalmente como estrategia metódica de abordaje; y en este sentido, “la totalidad refiere a un procedimiento para construir un objeto” (Retamozo, 2012: 46).
b) La cuestión del sujeto o el sujeto en cuestión
La preocupación por los sujetos sociales ha sido una constante en la obra de Zemelman y la pregunta por la conformación de los sujetos políticos de cambio social que van desde el proletariado y el campesi­nado.  Zemelman recupera la subjetividad como una instancia capaz de “reactuar sobre la rea­lidad presente” (Retamozo, 2012: 47) En un campo de lo político.
En tal sentido afirma Zemelman  “Ningún sujeto social puede imponer su futuro si no es apoyándose en toda la historia que ha cristalizado en su misma existencia. Pero si el presente es producto cristalizado de carácter histórico-genético y de apertura potencial” (Retamozo, 2012: 48) pues en el sujeto el futuro  es como posibilidad, se encuentra inscripto en el presente como contenido pasible de ser actualizado. El análisis de coyuntura, como veremos, tendrá un lugar preponderante en el estudio de la historicidad.
Para comprender la dimensión del sujeto en su historia, Zemelman re­cupera un concepto problemático: “conciencia histórica”. Sin embargo, es preciso anotar que el autor tensiona el concepto para llevarlo más allá que la referencia a un proceso de conocimiento y reconocimiento de movimientos objetivos de la historia. Para Zemelman, “la conciencia histórica no se vincula con objetos particulares, pues se abre a horizontes históricos en los que es posible que madure la voluntad social; de ahí que esté abierta al tiempo por venir” (Retamozo, 2012: 49)
c) Conocimiento, pensamiento político y ciencia crítica
La preocupación de Zemelman es construir una propuesta para el pensa­miento político acorde a los tiempos históricos, que crezca con la historia, se erige también como crítica a otras posiciones. Especialmente, por un lado, la que proviene de una forma de marxismo estandarizado y, por otro, la de un academicismo estéril e impotente.
La proyección de un pensamiento político debe  surgir de la ubicación de la dimensión axiológica sin que ésta entorpezca un análisis y un pensamiento creativo y riguroso capaz de incluir en el objeto de investigación múltiples determina­ciones históricas y temporalidades pasadas, presentes y futuras (Retamozo, 2012: 50) lo que significa que la praxis anticipa, al constructo teórico de las diversas teorías.
La “exigencia de objetividad” para Zemelman refiere, “no a una búsqueda de neutralidad, sino a la inclusión en el objeto de dimensiones de la realidad” (Retamozo, 2012: 52) Ahora bien, al cambiar el parámetro epistemológico, donde el objeto no es copia de la realidad,  se reposiciona el problema de la com­probación y la verdad como correspondencia.
Bibliografía
Retamozo, (2013) La epistemología crítica de Hugo Zemelman: política y metodología (o una metodología política).

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