LA
EPISTEMOLOGÍA CRÍTICA DE HUGO ZEMELMAN: POLÍTICA Y METODOLOGÍA (O UNA
METODOLOGÍA POLÍTICA)
Martin
Retamozo, hace un análisis sobre el pensamiento de Hugo Zemelman, en una
primera parte refiere el desarrollo de su vida de manera cronológica, resaltando
el crecimiento y la madurez de sus pensamientos expresados en sus diversas
obras, en las diferentes épocas. No deja de subrayar la conexión que tuvo con
las actividades de área rural de los campesinos, tal experiencia le lleva a interesarse por la investigación de las
ciencias sociales (Retamozo, 2012: 36-42)
En
este punteo de ideas, resaltamos el pensamiento de Hugo Zemelman desde la
perspectiva de Martin Retamozo, en el
cual nuestro autor realizó desarrollos sugerentes: la cuestión de la realidad
social; el sujeto y el conocimiento.
a)
La cuestión de la realidad ¿una ontología crítica?
En
tiende a la realidad en “Conocimiento y sujetos so-ciales” (1987b) define
brevemente “realidad como una articulación de procesos heterogéneos” y postula
tres supuestos: a) el supuesto
del movimiento, b) el supuesto
de la articulación (de temporalidades) y c)
el supuesto de la direccionalidad (Retamozo, 2012: 43)
En relación al movimiento, afirma que la realidad social está en
constante movimiento y las categorías que podríamos asar para tratar de
controlar no son suficientes, solo podemos comprender desde un contexto
histórico social “movimiento supone el desafío de intentar
pensar la dinámica producida en la realidad social –constitutiva de ella– que
jaquea los intentos del pensamiento (en particular el científico) y abre los interrogantes por las categorías
que usamos para comprender lo histórico-social” (Retamozo, 2012: 43)
Refiere
también la praxis del sujeto, es decir, asume una “ontología praxiológica pone en cuestión las metodologías
que suponen ontologías estáticas o legaliformes. A su vez, la dimensión
constructiva de la praxis humana involucra una noción de presente como espacio
de producción (y activación) de futuros en determinadas realidades socio-históricas”
(Retamozo, 2012: 45) En su perspectiva, la capacidad de acción de
los sujetos debe recuperarse en un presente potencial.
Otro
asunto que llama la atención es el concepto de totalidad, que Zemelman lo
extrajo de Marx, pero aplicado al contexto Latinoamericano se entiende el todo
como algo complejo. “Lo interesante aquí es que la totalidad ingresa no como
mera preocupación filosófica, sino ante la preocupación histórico-concreta de
pensar procesos sobredeterminados como complejidad” (Retamozo, 2012: 45).
En tal
sentido afirma Retamozo “Podemos distinguir, por un lado, la totalidad como
supuesto y, por otro, la función gnoseológica de la totalidad. La primera hace
alusión al orden de lo histórico-concreto, mientras que la segunda exige una
intervención ordenadora” (Retamozo, 2012: 45).
La totalidad
tendrá entonces una función clave como concepción de realidad articulada de
múltiples dimensiones y procesos, pero, y aquí la propuesta de Zemelman,
fundamentalmente como estrategia metódica de abordaje; y en este sentido, “la
totalidad refiere a un procedimiento para construir un objeto” (Retamozo, 2012:
46).
b) La cuestión del sujeto o el sujeto en
cuestión
La
preocupación por los sujetos sociales ha sido una constante en la obra de
Zemelman y la pregunta por la conformación de los sujetos políticos de cambio
social que van desde el proletariado y el campesinado. Zemelman recupera la subjetividad como una
instancia capaz de “reactuar sobre la realidad presente” (Retamozo, 2012: 47) En
un campo de lo político.
En
tal sentido afirma Zemelman “Ningún
sujeto social puede imponer su futuro si no es apoyándose en toda la historia
que ha cristalizado en su misma existencia. Pero si el presente es producto
cristalizado de carácter histórico-genético y de apertura potencial” (Retamozo,
2012: 48) pues en el sujeto el futuro es
como posibilidad, se encuentra inscripto en el presente como contenido pasible
de ser actualizado. El análisis de coyuntura, como veremos, tendrá un lugar
preponderante en el estudio de la historicidad.
Para
comprender la dimensión del sujeto en su historia, Zemelman recupera un
concepto problemático: “conciencia histórica”. Sin embargo, es preciso anotar
que el autor tensiona el concepto para llevarlo más allá que la referencia a un
proceso de conocimiento y reconocimiento de movimientos objetivos de la
historia. Para Zemelman, “la conciencia histórica no se vincula con objetos
particulares, pues se abre a horizontes históricos en los que es posible que
madure la voluntad social; de ahí que esté abierta al tiempo por venir” (Retamozo,
2012: 49)
c) Conocimiento, pensamiento político y
ciencia crítica
La
preocupación de Zemelman es construir una propuesta para el pensamiento
político acorde a los tiempos históricos, que crezca con la historia, se erige
también como crítica a otras posiciones. Especialmente, por un lado, la que
proviene de una forma de marxismo estandarizado y, por otro, la de un
academicismo estéril e impotente.
La
proyección de un pensamiento político debe
surgir de la ubicación de la dimensión axiológica sin que ésta
entorpezca un análisis y un pensamiento creativo y riguroso capaz de incluir en
el objeto de investigación múltiples determinaciones históricas y temporalidades
pasadas, presentes y futuras (Retamozo, 2012: 50) lo que significa que la
praxis anticipa, al constructo teórico de las diversas teorías.
La
“exigencia de objetividad” para Zemelman refiere, “no a una búsqueda de
neutralidad, sino a la inclusión en el objeto de dimensiones de la realidad” (Retamozo,
2012: 52) Ahora bien, al cambiar el parámetro epistemológico, donde el objeto
no es copia de la realidad, se
reposiciona el problema de la comprobación y la verdad como correspondencia.
Bibliografía
Retamozo, (2013) La epistemología crítica de Hugo Zemelman:
política y metodología (o una metodología política).
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