SUJETO Y SUBJETIVIDAD: LA PROBLEMÁTICA
DE LAS ALTERNATIVAS COMO CONSTRUCCIÓN
POSIBLE
Situación histórica
“En
esta dirección, es importante reconocer las situaciones histórico concretas que
distintos sujetos pueden crear para presentarse como portadores de prácticas
que sean congruentes con determinadas visiones del mundo social” (Zemelman,
2010: 358). Una
posibilidad es que un proceso electoral, determine el surgimiento de un
movimiento, con organización amplia y sólida, con discurso y proyecto, pero
marcada la organización, así como las visiones, por la coyuntura que contribuye
a constituirlo, en este caso, un triunfo electoral (Zemelman, 2010: 358).
Lo dicho hace referencia a
un acontecimiento histórico que sucedió en el contexto boliviano, una fuerza
indígena, de quienes siempre fueron excluidos, toma la delantera a partir del
apoyo y triunfo en las alecciones electorales. Ahí surgieron los sujetos que
plantean un nuevo proyecto. Sin embargo un sujeto ganador de la elecciones no
es suficiente para la profundización de su proyecto, por lo que es importante
“…la relación entre sujeto y actores políticos” (Zemelman, 2010: 358).
Es preciso subrayar que la
lucha no puede caer en una polarización contra los burgueses, dividir una
nación, lo que significaría un proceso sin terminar, Zemelman “infiere que no
sea suficiente provocar polarizaciones y alienamientos entre fuerzas a partir
de prácticas que expresan expectativas y demandas inmediatas, a veces,
contingentes y de poca influencia, cuando el proyecto requiere de un tiempo
prolongado para afianzarse” (Zemelman, 2010: 358).
Debemos
tener cuidado con una situación donde el sujeto se queda como simple clientistica
a un sujeto comprometido con el proyecto de transformación de una sociedad,
como afirma Zemelman al hacer referencia a la historia de Chile “En efecto, en
un momento se puede dar la emergencia de una alianza con muchos sujetos
alrededor de un proyecto compartido: Por ejemplo, la lucha por la democracia, o
el interés de desplazar del poder institucionalizado a un determinado sector
social, pero que una vez logrado el objetivo puede tener significados
diferentes para los distintos sujetos” (Zemelman, 2010: 361). Pasar a una etapa diferente en lo que se refiere a
organización y conciencia, de manera de definir tácticas de luchas diferentes.
Desafíos metodológicos
Desde
esta visión, es recomendable realizar un análisis en los siguientes aspectos:
la constitución de referentes de pertenencia más incluyente, la consolidación
de disociaciones sociales entre realidades estables y su expresión en prácticas
sociales, y desde éstas a las formas de organización que la potencian y
garanticen su proyección (Zemelman, 2010: 361). Es decir los sujetos de las
organizaciones sociales no solo deben gremiales, sino tomar “el desafío que
enfrentan, a manera de ilustración, los sindicatos que al restringirse a lo
puramente gremial pueden perder fuerza en un momento histórico en el que se
requiera que se transformen en movimientos sociales” (Zemelman, 2010: 362).
En efecto, se tiene que resolver el movimiento interno
del momento que exige superar las formas de razonamiento ceñidas a los
requerimientos de explicación, los cuales contribuyen a hacer de la relación
del sujeto con sus circunstancias una externalidad, respecto del propio sujeto,
dejando fuera la exigencia central de un pensamiento histórico concreto que
refiere a la dimensión de la constitución de lo real, a partir de lo potencial
que se contiene en los márgenes de construcciones posibles de los sujetos (Zemelman,
2010: 362).
Por estas razones, se platea una ampliación en la
relación de conocimiento, de modo que sea congruente en la incorporación del
sujeto en sus circunstancias. Es decir, el sujeto debe actuar en medida de sus
circunstancias, “lo que obliga a concebir al conocimiento como parte de una
relación más incluyente, que hace difícil separarla de opciones valóricas con
base en las cuales tiene lugar la construcción de sentido (Zemelman,
2010: 363). La realidad deviene en una
constante construcción de sentidos.
No podemos desconocer que la problemática de los sujetos
y de su conocimiento incluye cuestiones como las que implica enfrentarse con el
modo de leer el sistema de necesidades y las prácticas orientadas a
satisfacerlas, así como la presencia de mediaciones constitutivas de visiones y
de vivencias, de modo de no perder su relación con las circunstancias que configuran
la lógica del orden; desafío que no se ajusta necesariamente con fórmulas pulidas
y equilibradas, propias de las lógicas cognitivas y asertóricas (Zemelman,
2010: 362).
En tal sentido la metodología latinoamericana para
plasmar el proyecto a largo plazo, es considerar al sujeto cognoscente como
aquel que construye sentidos, es lo que llama Zemelman el estar siendo, en la
relación con los otros. “Nos colocamos ante una exigencia de conocimiento que
supone concebir la realidad como espacio donde se construyen sentidos, lo que
obliga a incorporar el estar-siendo del sujeto, así como sus relaciones con
otros (Zemelman,
2010: 362).
Es
lo que obliga a comprender a los procesos sociales desde la recuperación de sus
dinámicas gestantes, ocultas detrás de todas las formas establecidas y que se
desplazan en diversos tiempos y espacios; dinámica entre las que caben destacar
la necesidad de ser sujeto que, aunque callada, nos constituye. De ahí que haya
que enfocar al sujeto desde sus límites pero sin reducirlo a sus
determinaciones históricas.
Problemática
sociopolítica en América Latina
América
Latina está viviendo procesos de búsqueda de su propia identidad,
en busca de sus propios lineamientos, pero paradójicamente, el sistema
capitalista está pasando por una crisis o desequilibrio de sus estructuras,
frente a esta situación muchos paises empezaron un cuestionar al sistema capitalista,
como dice Zemelman. “De ahí que la tarea esencial sea procurar construir los
lineamientos principales de este momento caracterizado por la crisis del modelo
neoliberal, que no es sino manifestación de los desequilibrios estructurales
del capitalismo y la consiguiente emergencia de proyectos políticos que lo
cuestionan (Zemelman, 2010: 364).
Economía
de mercado que se acompaña de posturas que enfatiza la eficacia aunque cortoplacistas,
dando lugar a un fuerte individualismo que mutila las posibilidades de que
surjan colectivos; individualismo que más allá de su conformidad permanece
inerme en sus situaciones de desventaja (Zemelman, 2010: 365).
Cada vez más la marginación de sectores, así como la
pérdida de proyectos, la inestabilidad laboral o la precariedad de ingresos,
agudizan sus efectos En otras palabras, los liderazgos que hoy impulsan otras
estrategias ¿podrán mantenerse en la democracia representativa clásica, o, más
bien, están compelidos a construir otros sistemas políticos de participación
ciudadana? ¿Acaso la democracia necesariamente impone, aunque con variantes, un
proyecto capitalista? ¿Es que el capitalismo se esconde detrás de la democracia,
por lo que ésta, en su propio nombre, se niega así misma? ¿Es el capitalismo el
sistema económico que requiere de la democracia para legitimarse?
Bibliografía
Hugo
Zemelman Merino (2010) Sujeto y
subjetividad: La problemática de las alternativas como construcción posible Polis,
Revista de la Universidad Bolivariana, Volumen 9, Nº 27, 2010 IPECAL, México D.F., México. Email:
ipecal_mexico@yahoo.es
No hay comentarios:
Publicar un comentario